EL CUARTETO DE CUERDA
Pocas formaciones de cámara han sido tan importantes y fundamentales en la historia de la música clásica como el cuarteto de cuerdas. De Haydn a Schoenberg, compositores de todas las épocas y estilos han utilizado este poker de arcos como expresión máxima del género camerístico. Hoy en Anónimo IV vamos a sumergirnos en la Historia del Cuarteto de Cuerdas.
Es difícil encontrar al precursor claro del cuarteto. En el barroco ya había sonatas y concertos a quattro y overturas en quatour francesas. Y aunque estas obras estaban escritas para cuatro voces de cuerdas, parecían estar más pensadas para conjuntos orquestales, y casi todas incluían además un bajo continuo. Sin embargo, en el sur de Alemania y en Austria, una serie de compositores comenzaron, primero a eliminar el bajo continuo y a desarrollar obras pensadas para ser ejecutadas por menos instrumentos: solo uno por voz. Entre los nombres que empezaron a cultivar esta nueva faceta había algunos moderadamente conocidos, como Vanhal o Dittersdorf; otros de nombre bastante sugerente, como Christain Cannabich y un jovencito Joseph Haydn. A estas obras les llamaron Divertimentos.
Hoy en día le...